Probando segunda wea loca

Aunque Mossack Fonseca asegura que siempre cumplió con los protocolos internacionales para asegurarse de que las compañías que incorpora no sean usadas para evadir impuestos, blanquear dinero, financiar terrorismo u otros propósitos ilegales. Aunque Mossack Fonseca asegura que siempre cumplió con los protocolos internacionales para asegurarse de que las compañías que incorpora no sean usadas para evadir impuestos, blanquear dinero, financiar terrorismo u otros propósitos ilegales.

sábado, 15 de septiembre de 2007

Cómo unir investigación y práctica para mejorar la educación

Teoría y Práctica: el nexo que cambiará la educación en Chile
Cómo unir investigación y práctica para mejorar la educación. Una tarea para el nuevo escritorio de investigadores del Portal Educarchile.
Hay más de 3 millones y medio de alumnos matriculados en los colegios en Chile. Se les enseña usando distintos currículos, programas y métodos de enseñanza, dentro de un marco común de objetivos fundamentales y contenidos mínimos para el aprendizaje de los estudiantes.

Mientras algunos de estos métodos se basan en la evidencia proporcionada por la investigación educacional, otros no lo están, a pesar de la importante cantidad de estudios que los investigadores producen cada año. Es más, en muchas ocasiones las prácticas y políticas educacionales se sostienen más en creencias personales o caprichos, en vez de la evidencia generada a partir de la investigación en esta área. Por ello, la ciencia de la educación haría bien en observar y seguir las mejores prácticas adoptadas por otras disciplinas, tales como la medicina, la economía, la agricultura, la psicología y la ciencia informática.

En estos campos los practicantes habitualmente utilizan la investigación para guiar sus decisiones. En varios países industrializados, investigadores y educadores han seguido la huella marcada por los avances en estas áreas. Por ejemplo, Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Holanda y Corea han desarrollado distintas iniciativas para que los resultados de la investigación educacional puedan ser implementados en la sala de clases, y exista una mejor comunicación con la opinión pública sobre la importancia de la investigación en educación. Han formado centros de estudios, de políticas públicas y de instrucción, dedicados a simplificar y diseminar los resultados de los estudios empíricos, poniendo los resultados al alcance de docentes, familias y los que toman las decisiones en el sector. Y los efectos han sido asombrosos.

Chile tiene los recursos, el potencial y la gente para lograr resultados, sin embargo la investigación y las aplicaciones prácticas del mundo educacional parecen correr por un carril separado.

Existe una desconexión organizacional entre los centros de estudios y los colegios. Muchas veces los investigadores producen sus estudios en un lenguaje académico, altamente especializado, y los educadores ven esa investigación como inaccesible o poco relevante para su trabajo diario.
Además, estos sólo reciben reconocimiento al publicar sus artículos en revistas especializadas y no por producir materiales y programas que sean útiles para los docentes. Segundo, frecuentemente los educadores no están capacitados para distinguir entre investigaciones de buena y de mala calidad. A diferencia de una nueva medicina que puede ser administrada uniformemente y sin mucha dificultad, utilizar los resultados de una investigación social para mejorar la educación es a menudo complejo. La educación varía constantamente dependiendo del entorno.

Aunque los profesores estuvieran capacitados para entender y aplicar la investigación, no tendrían el tiempo de traducir estudios académicos en herramientas, textos, currículo y pruebas que podrían mejorar sus competencias pedagógicas. Tercero, el público no está informado sobre la importancia de la investigación en educación. No se han logrado comunicar las complejidades del área y por qué en la educación no existen soluciones rápidas y mágicas. No se ha comunicado que enseñar y aprender es algo extremadamente complicado, que involucra muchos aspectos contextuales como lo son el nivel socioeconómico, el entorno del hogar y comunitario, y el capital cultural heredado por los alumnos. Estos factores inhiben el uso del conocimiento disponible sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje e influyen, a su vez, en que muchas veces el debate sobre la educación sólo se fundamente en ideologías o experiencias personales, en vez de en la evidencia de la investigación.

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Extractado de:
Jose Joaquín Brunner
Director, Programa Educación, Fundación Chile
Director Académico, Escuela de Gobierno, U. Adolfo Ibañez